Lo que está haciendo la Argentina con este mecanismo de reapertura del canje de la deuda es demostrar frente a un montón de pleitos que se le han planteado en tribunales internacionales, que tiene voluntad de pago y voluntad de cumplir con sus obligaciones. Es por este gesto que adelanto que voy a acompañar esta iniciativa.
Aunque considero que hubo errores graves en el último proceso que fueron incorporados en el fallo del Juez Griesa, como así también serias fallas en el manejo de la negociación junto a la ausencia de un plan o previsión futura, el apoyo a este proyecto de ley se basa en brindar una oportunidad más para que el Poder Ejecutivo cuente con una herramienta, a fin de poder llevar adelante dicha negociación e incorporar así el 7% que no ingreso en los canjes de 2005 y 2010 y poder normalizar definitivamente esta situación.
Con la aspiración a una renegociación ventajosa para los intereses del país, para mejorar la flexibilidad financiera y como consecuencia también de su nivel de confiabilidad crediticia y jurídica, reitero mi voto afirmativo.