Esta declaración nos propone, en primer lugar, la unidad conceptual y estratégica de legitimar la imprescriptible soberanía de la Republica Argentina sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y espacios marítimos circundantes.
En segundo lugar, permite interpretar la conceptualización del colonialismo en términos de las sociedades del siglo XXI como perimido, arcaico y obsoleto; y que afecta fundamentalmente la integridad territorial de la República Argentina.
En tercer lugar, el proyecto reafirma la vocación de diálogo y de paz del gobierno argentino.
Esta iniciativa es un avance en términos de democracia parlamentaria y de acuerdos internacionales. Pone en evidencia la hipocresía británica que presupone el acompañamiento a la autodeterminación de los habitantes de las islas, quienes constituyen una comunidad que no es originaria en términos históricos y, por lo tanto, la interpretación de este derecho tiene zonas grises que sólo una discusión jurídica puede explicar y que revive la antigua discusión de posguerra acerca de colonialismo vs neocolonialismo.
Expreso que el proyecto es superador, porque se instala por sobre las muertes de 1982 y el contexto nefasto de la guerra, para reivindicar la paz, la palabra y el diálogo. Guerra declarada y conducida por un gobierno de facto.
Abordar la “Cuestión Malvinas” con representantes elegidos por el pueblo nos hace recuperar el valor de la democracia conquistada después del horror y fortalecida hoy por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
Esta declaración pone en clave textual la identidad de la Argentina y su discusión vinculada con la integración latinoamericana. Por eso, como dice nuestra presidenta, la “Cuestión Malvinas” es argentina, latinoamericana y mundial. Resolver la identidad de las islas es clave para que podamos completar nuestra evolución como nación.
Con enclaves coloniales nos sentiremos como países siempre mutilados, incompletos, como muchos de los soldados a quienes les tocó luchar en 1982 para defender la integridad territorial y los derechos soberanos.
Malvinas es el desafío geopolítico de este tiempo, de esta Argentina de Néstor y Cristina, y de las políticas implementadas que buscan dar el salto cualitativo en la defensa de la seguridad nacional de nuestro país y de la UNASUR. Esto implica contraatacar desde el plano de la historia, desde la política y desde la geopolítica la defensa de los recursos naturales tal como la presidenta señalo en sucesivos discursos. Y asimismo poner en evidencia que la descolonización no ha terminado en el mundo y que tiene nuevas estrategias que enmascaran el viejo rostro imperialista.
Por ello, en defensa de la soberanía política y territorial, por la preservación de nuestros recursos naturales, adhiero a este proyecto de declaración.