Venimos hoy con nuestra presencia a sentar nuestra opinión sobre normas que creemos son las que nuestros votantes han expresado cuando sufragaron. Digo creemos porque no he visto plataforma alguna del partido gobernante en la que se mencionara el voto joven como una premisa de su campaña, salvo las generalidades referidas a la participación de los jóvenes, con las que nadie puede estar en desacuerdo.
Sin embargo, tenemos que tener en claro que somos mandatarios de nuestros votantes y en este sentido quiero confesarles que esta propuesta en Salta ha generado más indiferencia y rechazo que aceptación, aún entre la población del rango etario que se beneficia con estos nuevos derechos, tal como salió de la audiencia pública provincial, hace un mes aproximadamente, y realizada en la Cámara de Legisladores de Salta - citada por su presidente -, en la que cientos de jóvenes de todas las escuelas, incluso referentes de centros de estudiantes opinaron que para ellos hay temas de urgente tratamiento, antes que el voto joven.
Los ciudadanos de mi provincia en concordancia con estos jóvenes me preguntan si es que en nuestra agenda legislativa no existen temas prioritario al que hoy nos convoca, como lo son la inseguridad, ya que priorizamos este voto juvenil , pero no nos ocupa como deberían ser los problemas que surgen de la drogodependencia y del narcotráfico, flagelos que los salteños estamos sufriendo de manera descarnada en los sectores marginales, el primer caso y en nuestra frontera en Salvador Mazza y Aguaray, en el segundo.
Decimos “derechos”, señor presidente, y debemos decir que estos se contraponen con las “obligaciones”. Los jóvenes de 16 y 17 años no es que no tengan derechos, sino que los tienen restringidos en algunos aspectos, porque no tienen la suficiente madurez para asumir plenamente la responsabilidad de sus actos, y esto no lo digo yo, lo dicen ellos mismos con la indiferencia que les genera esta ley.
Es decir que, generar estos derechos, debería significar que las generales de la ley les deben caber como a cualquiera. Sin embargo, seguimos en esta maratón de cambios, en los que parece que se deben tomar decisiones que generen más impactos que beneficios concretos a la sociedad.
Y básicamente, yo creo que muchos de los problemas que padecemos, tienen que ver con la escuela, que es donde estos jóvenes se nutren de los principios con los que después salen a la vida. Y es aquí donde tenemos que volcar toda nuestra energía. Es verdad que el proyecto del dictamen de mayoría considera un filtro en el tema de la certificación de la escolaridad al momento de la correspondiente actualización del documento nacional de identidad a los 14 años, pero esto no es suficiente, porque los que votan ahora deben tener 16 y 17 años, plazo en el cual surgen muchos casos de abandono estudiantil.
Es por esto que nos vemos obligados a señalar estos aspectos que nos permiten afirmar que el proyecto no es determinante para solucionar la educación obligatoria establecida en la ley nacional de educación. Esta sí es una obligatoriedad que debería ser prioritaria para este Congreso, y sin embargo, las cifras que se han manifestado recientemente en la Comisión de Educación que integro, nos hablan de porcentajes altos de abandono escolar en el nivel secundario.
Estamos hablando de entre 40 y 50 % de jóvenes que no terminan un estudio que es obligatorio por ley, señor presidente; yo hubiera esperado que hoy debatiéramos cómo solucionar este flagelo antes que hablar de si esos jóvenes deben votar o no, y teniendo en cuenta que la herramienta trascendental más importante que les podemos y debemos dejar a ellos es el conocimiento. Cómo podemos permitir que se reduzca el número de becas en general y universitarias en particular, como figura en el presupuesto/2013 votado días atrás, si lo que buscamos es inclusión y capacitación. Tenemos los programas “volver a la escuela, jóvenes, FINES 1 y ahora el 2” que tienden a recaptar a este casi 50% de jóvenes que habían abandonado sus estudios.
Así como estos deberían existir programas de Incentivos para todos aquellos estudiantes con primeros promedios en todas las escuelas y colegios de nuestro país, que se prolonguen en el tiempo, símiles Becas para que puedan continuar sus estudios superiores, ya que actualmente por razones conocidas por todos, económicas, etc., ven truncados sus sueños de acceder a las distintas tecnicaturas, profesorados, licenciaturas y profesiones en general.
Y teniendo en cuenta que este voto joven es importante pero es urgente la necesidad de reafirmar los valores en general y el respeto a las instituciones en particular ayer acompañé el proyecto de la diputada Puiggrós respecto a la jura de fidelidad a la Constitución Nacional y a las Instituciones de la República para los estudiantes de 16 años, ya que los proyectos con esta trascendencia son comunes a todos los partidos políticos
Con esto no quiero decir que me opongo al proyecto; simplemente quiero decir que para quienes me votaron, hoy los problemas son otros. Soy médico y puedo decirles que en mi provincia hoy existe como problema sanitario para los jóvenes de 16 y 17 años, el consumo problemático de drogas; el paco es algo que está destruyendo a buena parte de la juventud en algunos barrios del Gran Salta.
Pero en otros sectores de esa misma juventud, es el alcohol el que hace estragos. Tampoco puedo dejar de hablar de los suicidios en esos jóvenes; ustedes sabrán que Salta es un caso que lamentablemente ha generado más de un titular en los diarios con este tema.
Son muchos los temas que pueden relacionarse con la falta de derechos para la juventud que podrían mencionarse: la situación de calle, el embarazo prematuro, la falta de asistencia médica por falta de médicos rurales y especialistas en el interior, la falta de cloacas y agua potable, de viviendas, es decir la influencia de los determinantes de la salud en las vidas precarias de esos jóvenes, a los que hoy les decimos que pueden votar.
Señor Presidente: para terminar quiero destacar el dictamen de minoría que voy acompañar, y teniendo en cuenta la presencia de muchos jóvenes en particular la Juventud Radical, entre los que se encuentra Raúl Ricardo Ledesma que viajó más de 1500kms desde Metán, para compartir este debate, como militante de corazón, no de escritorio, y menos de bolsillo, me hago eco en el presente de dos puntos de agenda para la población joven, en los que figuran tanto la opinión de la Juventud Radical como la del Recinto Abierto realizado en la Legislatura Salteña el 05/10/12, que dicen:
1. La urgente ratificación de la CONVENCIÓN IBEROAMERICANA DE LOS DERECHOS DE LOS JOVENES elaborada en año 2005 en la reunión de Badajoz (España), documento que configura el reconocimiento y el compromiso de los estados iberoamericanos de atender derechos específicos de los jóvenes. Allí se establece que los “jóvenes conforman un sector social que tiene características singulares en razón de factores psico-sociales, físicos y de identidad que requieren una atención especial por tratarse de un periodo de la vida donde se forma y consolida la personalidad, la adquisición de conocimiento, la seguridad personal y la proyección al futuro”. El documento advierte que “se han constatado en la región graves carencias y omisiones que afectan su formación integral al privarlos o limitarles derechos como: la educación, el empleo, la salud, el medio ambiente, la participación en la vida social y política y en la adopción de decisiones, la tutela judicial efectiva, la información, la familia, la vivienda, y la cultura en general”. El mismo documento define al “joven”, “jóvenes” y “juventud” a todas las personas nacionales o residentes en algún país de Iberoamérica, comprendida entre los 15 y los 24 años de edad”.
El documento explicita el conjunto de derechos que reclaman los jóvenes: DERECHO AL PLENO RECONOCIMIENTOS DE LOS DERECHOS HUMANOS, DERECHO A LA PAZ, EL PRINCIPIO DE NO DISCRIMINACIÓN, DERECHO A LA IGUALDAD DE GÉNERO, LA RESPONSABILIDAD Y DEBERES DE LA FAMILIA, PLENOS DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS, entre ellos, DERECHO A LA VIDA, DERECHO A LA INTEGRIDAD PERSONAL, DERECHO A LA PROTECCIÓN CONTRA LOS ABUSOS SEXUALES, DERECHO A LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA, DERECHO A LA JUSTICIA, DERECHO A LA IDENTIDAD Y PERSONALIDAD PROPIAS, DERECHO AL HONOR, INTIMIDAD Y A LA PROPIA IMAGEN, DERECHOS A LA LIBERTAD Y SEGURIDAD PERSONAL, como la LIBERTAD DE PENSAMIENTO, CONCIENCIA Y RELIGIÓN, LIBERTAD DE EXPRESIÓN, REUNIÓN Y ASOCIACIÓN, DERECHO A FORMAR PARTE DE UNA FAMILIA, DERECHO A LA FORMACIÓN DE UNA FAMILIA, DERECHO A LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA, esto implica derecho al voto, a asociarse libremente en organizaciones políticas y gremiales, DERECHO A LA EDUCACIÓN, DERECHO A LA EDUCACIÓN SEXUAL, DERECHO AL TRABAJO, DERECHO A LAS CONDICIONES DE TRABAJO, DERECHO A LA PROTECCIÓN SOCIAL, DERECHO A LA FORMACIÓN PROFESIONAL, DERECHO A LA VIVIENDA, DERECHO A UN MEDIOAMBIENTE SALUDABLE, DERECHO AL OCIO Y ESPARCIMIENTO, DERECHO AL DEPORTE, DERECHO AL DESARROLLO SOCIAL, ECONÓMICO, POLÍTICO Y CULTURAL.
Cada uno de estos puntos contiene un conjunto de iniciativas específicas y que fueron ampliadas en las propuestas emergentes del FORO NACIONAL DE POLÍTICAS DE JUVENTUD de la Juventud Radical, realizado en la ciudad de Córdoba el 6 de junio de 2009.
Es importante aclarar que sobre estos temas existen distintas iniciativas en el Congreso, pero que el oficialismo no ha dado curso a su debate y se ha negado sistemáticamente a reconocer la convención iberoamericana de derechos a los jóvenes.
2. SANCIÓN DE UNA LEY DE CIUDADANÍA JOVEN para hacer efectivos los derechos de la juventud dotándola de un instrumento jurídico elemental para elaborar en los hechos y en la gestión de los gobiernos (nacional, provinciales y municipales) las políticas públicas que den cuenta de las especificidades del ciudadano joven.